LA NASA Y EL PROBLEMA DE SUS ASTRONAUTAS DE PENES CHIQUITOS.

Los primeros trajes de astronautas fabricados en la década de los 60 estaban equipados con pañales espaciales conocidos como sistema de prendas de máxima absorción. Cada prenda tenía una funda en forma de condón que servía como sistema de filtración para la orina de los astronautas.

El condón de los trajes era una de las partes más importantes, pues almacenaría la orina y evitaría filtraciones que pondrían en riesgo la vida de los exploradores. Los trajes de las misiones Gemini y Apollo eran fabricados a la medida de cada pasajero. Por lo tanto, los astronautas debían indicar su talla de condón’ para viajar al espacio.

La funda tenía que ajustarse correctamente para no quedar suelta e inicialmente había tres tallas a elegir: chica, mediana y grande. Todos los astronautas eligieron grande.

La elección de los astronautas fue un problema para la NASA porque no todos tenían el pene grande y la funda quedaba suelta, pero ninguno quería admitirlo.

Esta falsa percepcion de «porongon», era un problema para los astronautas: Si hubieran sido enviados al espacio con una talla de condón incorrecta, la orina se habría salido de la funda ocasionando una fuga y acumulación de líquidos que resultaría desastrosa.

Ante la negativa por parte de los astronautas de aceptar que eran bastante cortitos peneanamente, la NASA, tuvo que dar un nuevo etiquetado a los condones espaciales.

Y es aqui donde surge el nuevo brillante etiquetado que La Agencia Espacial propuso: cambió las tallas a grandes, gigantes y descomunales. De esta manera, los astronautas no se avergonzarían de decir su tamaño real y correcto. No obstante, las tallas cortitas de cada astronauta de los 60 quedaron como un secreto de estado.

En la actualidad, los trajes son utilizados por más de un astronauta y los sistemas de micción son distintos a los de hace más de medio siglo, aunque siguen utilizando pañales espaciales.

La idea de fabricar pañales espaciales con un condón especial surgió en 1961 cuando el astronauta Alan Shepard, de la misión Freedom 7, pidió permiso para mojar su traje.

Un hecho «chiquito» que pasado el tiempo, queda como una de las tantas anecdotas que recopila la Nasa en su historica exploracion del sistema solar.

FUENTE: VIX.COM

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