LA PALABRA «VILLANCICO» TIENE UN ORIGEN «VILLANO».

El origen de la palabra tiene una curiosa historia.

Con normalidad, cuando se escucha o lee la palabra villancico, existe una tendencia a contextualizar esta palabra, con el canto angelical de niños entonando canciones referidas a la blanca y fria navidad estadounidense. Pero el origen de la palabra, tiene un origen que dista bastante de la imagen que mantiene en la actualidad. Desde ya, le brindamos nuestras sinceras disculpas por romper con el encanto navideño.

El origen etimológico de la palabra viene del adjetivo y sustantivo «villano» alusivo por ser cantadas por los villanos. Si, así como lo acaba de leer. Los villancicos eran canciones populares, interpretadas por «villanos». El villancico es una forma musical y poética en castellano y portugués tradicional de España, muy popular entre los siglos XV y XVIII. Los villancicos eran originariamente canciones profanas con estribillo, de origen popular y a varias voces. Posteriormente esta manifestacion de arte, fue aceptada por la religion catolica, y comenzaron a cantarse en las iglesias y a asociarse específicamente con la Navidad. 

Para poner un ejemplo acorde a estos tiempos, los villancicos son el equivalente a la cumbia villera, quien también vio la luz en los suburbios de la sociedad, y luego con el pasar del tiempo fue aceptada por toda la comunidad.

Aunque también hay que remarcar un punto importante en esta historia: el origen de la palabra «villano». Esta palabra con el correr del tiempo, fue evolucionando hasta llegar al significado actual. No hace falta tener un léxico extenso para saber que villano significa: persona que actúa o es capaz de actuar de forma ruin o cruel. O Peor aun también significa: persona o acción  Que demuestra falta de educación o de cultura.

En cualquiera de las dos aceptaciones, esta palabra viene acompañada de una marcada intensión despectiva. Pero no todo fue así. En principio esta palabra se utilizó para definir a la persona que vivía en las villas, alejadas de las grandes urbes. Constituido en la antigua Roma, expone el menosprecio de las elites dominantes con respecto a la plebe. Los trabajadores eran percibidos como ignorantes y brutos, de este modo la concepción fue transformándose paulatinamente hasta constituir la figura de alguien malvado.

Un claro ejemplo de como la clase dominante impone un termino lingüístico, donde se asocia el origen humilde y la ignorancia, con la maldad y el mal obrar.

Sobre el Autor