AHORA LOS CHINOS PUEDEN DETECTAR CUANDO ESTAS VIENDO PORNOGRAFIA.

Es bien sabido que en La Republica Popular China, la pornografía, las VPN y las redes sociales occidentales están bloqueadas. A eso hay que sumarle que las redes políticas también están muy restringidas, en resumen, la censura de los discursos políticos y de la información, más notablemente en Internet,​ es utilizada de manera abierta y rutinaria para callar las críticas al gobierno y el mandato del Partido Comunista.

Con estos antecedentes, no es muy difícil imaginar que el gobierno chino, prohibe de forma categórica el consumo de pornografía. Desde 1949 la ley china considera ilegal la distribución de pornografía, incluido en formato electrónico. El gobirno puede imponer un castigo máximo de hasta dos años de prisión, aunque puede ser mucho mayor si la pornografía además es vendida a menores de 18 años.

Para garantizar que las leyes establecidas en el pais mas poblado del mundo se cumplan, investigadores de la Universidad Jiaotong de Beijing desarrollaron un artefacto que facilita la forma de hallar a todos aquellos que osen ver porno del bueno.

Los investigadores crearon un casco anti-pornografía, el cual puede detectar fluctuaciones en las ondas cerebrales humanas que ocurren normalmente cuando vemos imágenes explícitas. La precision del aparato es tan preciso, que incluso puede ignorar las ondas cerebrales causadas por otras actividades, como emociones, cansancio o incluso pensamientos aleatorios.

Los investigadores probaron el dispositivo en 15 voluntarios varones de entre 20 y 25 años, donde funcionó cada vez que vieron algo que podría clasificarse como pornografía.  

Todo muy lindo hasta aqui, pero existe un vacio legal respecto a la manipulacion de esta tecnologia. Algunas empresas chinas ya implementaron el uso de estos dispositivos de vigilancia cerebral entre sus empleados. Lo hipoteticamente peligroso, es que no existen ningun tipo de ley que restrinja la información que pueden recopilar estos aparatos de los cerebros humanos y, en el peor de los casos, tampoco existe restriccion alguna para los fines con los que se podrian utilizar esos datos recopilados.

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