JENNY LA GATA QUE PREDIJO EL HUNDIMIENTO DEL TITANIC.

Este es la historia de Jenny, el gato que “predijo” el hundimiento del Titanic y salvó a sus crías (y al hombre responsable de cuidarlas).

La madrugada del 15 de abril de 1912, el transatlántico británico RMS Titanic se hundió en el océano Atlántico tras haberse impactado contra un iceberg. El error costó la vida de aproximadamente 1500 personas. Nadie podría haber imaginado que el viaje inaugural del navío terminaría así… ¿o sí? Al parecer una despreocupada felina que viajaba abordo del majestuoso barco supo que algo podía salir mal e hizo todo lo posible por salvar su vida y la de sus pequeñas crías. La anécdota, recogida por una trabajadora que también evitó la muerte aquella noche de abril, se convirtió poco a poco en una leyenda: la del gato que predijo el hundimiento del Titanic.

De acuerdo con Violet Jessop, asistente de cabina del Titanic y sobreviviente de tres diferentes naufragios, un gato blanco apareció sobre la cubierta del barco cuando este se encontraba en el astillero de Belfast.

El animal que era aparentemente callejero,  había llegado al navío por su propios medios. Esto hizo que la tripulación le demuestre cariño y le abriera un espacio al interior del Titanic. Los tripulantes del navio decidieron llamar a la gata, Jenny.

A los pocos días de haber abordado el transatlántico, Jenny con mucha comodidad, se movía por la cubierta del barco. También se le permitió entrar a sus habitaciones, salones y pasillos, con la esperanza de que pudiera evitar la proliferación de ratas en los espacios comunes, especialmente en aquellos que serían ocupados por personas de clase alta.

A principios de abril, Jenny dio a luz a una camada de gatitos. El evento tomó a todos por sorpresa y la minina fue llevada a la cocina, donde ella y sus pequeñas crías podían descansar cerca del fuego. El fogonero irlandés Joseph Mullholland se hizo cargo de los animales.

Sin embargo, al llegar a Southampton, la gata tomó una extraña pero acertada decisión: cogió uno a uno a sus gatitos y los llevó de la cocina, a tierra firme. Después de llevarse al último de sus vastagos, Jenny se quedó observando el barco desde el muelle. Supuestamente, al notar la tranquilidad con la que la gata había abandonado la nave, Mullholland creyó que estaba ante una señal que no debía dejar pasar.

Guiado por el instinto y superticiones de los navegantes, el hombre dejó su puesto en el Titanic y se quedó en el atracadero inglés junto a Jenny y sus recién nacidos. 5 días después, la noticia del accidente del enorme barco llegó a oídos del fogonero. La intuición de la gata había anticipado una tragedia y con ello, había salvado muchas vidas, inclusive la del trabajador irlandés. En ese momento inició la leyenda del gato que predijo el hundimiento del Titanic.

A la fecha, el paradero de Jenny después del incidente marítimo es desconocido. Lo mismo sucede con el destino de Mullholland y los descendientes de la gatavidente. Pero la gata no fue el único animal que abordó el trasatlantico y sobrevivió para contarlo.

De acuerdo con registros, el Titanic contaba con al menos una docena de mascotas como pasajeros. De ellos solo tres perros –dos pomeranias y un pequinés metidos de contrabando– lograron salir del barco y sobrevivir al ser rescatados en botes salvavidas.

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