CIENTIFICOS LOGRAN LA PRIMERA TRANSFUSIÓN DE SANGRE ARTIFICIAL.

Investigadores de Reino Unido dijeron que varios pacientes recibieron sangre creada en el laboratorio durante una prueba clínica sin precedentes.

Están usando cantidades mínimas de sangre artificial – el equivalente a un par de cucharaditas – para ver cómo se comporta dentro del cuerpo.

En la actualidad la mayor parte de las transfusiones de sangre dependen de que las personas hagan donaciones.

El objetivo final de este experimento es poder fabricar en el laboratorio algunos grupos sanguíneos ultrararos, que son vitales para algunas personas pero que son difíciles de conseguir.

Estos grupos sanguíneos se necesitan para atender a personas que dependen de transfusiones de sangre regulares como las que sufren afecciones como la anemia de células falciformes.

Si la sangre no es una coincidencia exacta, el cuerpo comienza a rechazarla y el tratamiento falla. Este nivel de compatibilidad va más allá de los conocidos grupos sanguíneos A, B, AB y O.

La profesora Ashley Toye, de la Universidad de Bristol, dijo que algunos grupos eran “muy, muy raros” y que “podría haber solo 10 personas en el país” capaces de donar.

Por el momento, solo hay tres unidades del grupo sanguíneo “Bombay” – identificada por primera vez en India – almacenadas en todo el Reino Unido.

Dos voluntarios fueron los primeros en participar en el ensayo, que busca probar la sangre en al menos 10 individuos sanos. Recibirán dos donaciones de 5-10 ml con al menos cuatro meses de diferencia: una de sangre normal y otra de sangre cultivada en laboratorio.

La sangre artificial está marcada con una sustancia radioactiva, que se usa generalmente en procedimientos médicos para que los científicos puedan ver cuánto tiempo dura en el cuerpo.

Se espera que la sangre cultivada en laboratorio sea más potente de lo normal.

Los glóbulos rojos normalmente duran alrededor de 120 días antes de que sea necesario reemplazarlos. Una donación de sangre típica contiene una mezcla tanto de glóbulos rojos jóvenes como de viejos, mientras que la sangre cultivada en el laboratorio está recién hecha, por lo que debería durar los 120 días completos. Los investigadores sospechan que esto podría permitir donaciones más pequeñas y menos frecuentes en el futuro.

Sin embargo, existen considerables desafíos financieros y tecnológicos.

Una donación de sangre promedio le cuesta al NHS alrededor de US$150. Fabricar la sangre en un laboratorio costará mucho más, aunque el equipo no dijo cuánto.

Otro desafío es que las células madre recolectadas finalmente se agotan, lo que limita la cantidad de sangre que se cultiva. Se necesitará más investigación para producir los volúmenes que se necesitan clínicamente.

El Dr. Farrukh Shah, director médico de transfusiones del NHS dijo: “Esta investigación líder en el mundo sienta las bases para la fabricación de glóbulos rojos que se puedan usar de manera segura con personas con trastornos como la anemia falciforme”.

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