IRONICO: MANDATARIOS QUE SE REUNEN PARA TRATAR EL CAMBIO CLIMATICO, LLEGAN A LA REUNION EN JETS PRIVADOS.

Desde el domingo, aproximadamente 400 aviones privados o de estado han aterrizado en Egipto

Este año, la ciudad-balneario de Sharm el Sheikh, ubicada en el desierto del Sinaí, es el lugar elegido para celebrar la COP27, cumbre de Naciones Unidas para debatir y poner remedio al cambio climático que tanto preocupa, y que es especialmente importante este año teniendo en cuenta las temperaturas atípicas que se están dando en todo el mundo.

Lo ironico del asunto es que, mientras los líderes mundiales debaten cómo frenar el cambio climático o cómo hacer un mundo más verde, esos mismo mandatarios han llegado a esta cita en aviones privados.

La historia no es nueva. Sino que se repite año tras año. Como ya sucedió en Glasgow. Entonces la flota de aviones privados que aterrizó en la Cumbre de Clima en emitió 13.000 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, el equivalente a la cantidad consumida por más de 1.600 británicos en un año.

Un informe de 2021 de Transport and Environment estima que una sola hora de vuelo en un jet privado puede generar cerca de dos toneladas de dioxido de carbono mientras que un europeo emite de media 8,2 toneladas en todo un año.

Desde el domingo que diera comienzo la cumbre, aproximadamente 400 aviones privados o de estado han aterrizado en Egipto. El tráfico en el aeropuerto de Sharm El Sheik es continuo, y más teniendo en cuenta que la vía aérea es la única factible para llegar a ese rincón apartado de la península del Sinaí.

Las vuelos comerciales viajan llenos y tan solo para estos días la aerolínea estatal, Egyptair, ha programado un refuerzo de 250 vuelos entre la capital y la ciudad que acoge a la COP27.

A este trasiego de aviones comerciales y privados, hay que sumarle los aviones de empresas patrocinadores, gobiernos y compañías aéreas locales e internacionales que van y vienen. Estos movimientos generan más gases de efecto invernadero durante la cumbre que, en lugar de buscar soluciones, parece fomentar la crisis climática mundial.

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